Crear una correduría de seguros en Ginebra: la guía completa

por | Última actualización 4 de Sep de 2026

Conviene empezar por una advertencia: casi todas las guías disponibles sobre cómo montar una correduría de seguros describen el derecho español. En Suiza no se aplica nada de eso. Aquí todo parte de una calificación legal propia: ¿es usted un intermediario vinculado o no vinculado?

Desde la revisión de la ley de supervisión de seguros, en vigor desde el 1 de enero de 2024, solo los intermediarios no vinculados se inscriben en el registro de la FINMA, y únicamente pueden ejercer si están inscritos. Esa independencia es una definición legal, no una postura comercial: los no vinculados mantienen relaciones de lealtad con los tomadores del seguro y actúan en su interés. RISTER® resuelve esta calificación antes de la constitución y administra después el despacho.

Vinculado o no vinculado: la calificación primero

La ley abre con una definición deliberadamente amplia: se entiende por intermediario de seguros toda persona que, sea cual sea su denominación, ofrece o concluye un contrato de seguro en interés de una empresa de seguros o de otra persona. Ninguna denominación comercial protege, porque el texto la descarta expresamente.

Después llega la línea divisoria, que describe una posición y no una lista de criterios formales. Los intermediarios no vinculados mantienen relaciones de lealtad con los tomadores del seguro y actúan en interés de estos; todos los demás se consideran vinculados.

Lo que la revisión cambió para cada estatuto
Elemento No vinculado Vinculado
Posición legal Lealtad hacia el tomador, actúa en su interés Cualquier otra situación
Registro de la FINMA Inscripción obligatoria, el ejercicio depende de ella En principio ya no inscrito
Acumular ambos estatutos Prohibido por la ley
Remuneraciones de terceros Debe informar de las recibidas de aseguradoras u otros terceros Deber de información general
Rendición de cuentas anual Obligatoria ante la FINMA No afectado

De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera cambió la lectura del registro: los intermediarios vinculados ya no figuran en principio, de modo que la ausencia de inscripción no significa hoy lo mismo que antes de 2024 para un cliente que comprueba. La segunda es la prohibición de acumular: un despacho que atienda a unos clientes de forma independiente y a otros bajo mandato de una aseguradora no practica un modelo mixto, incurre en infracción. Dos sociedades hermanas dirigidas por las mismas personas tampoco resuelven la cuestión.

La ley cierra la cadena por ambos lados: está prohibido ejercer en favor de empresas de seguros no autorizadas, y estas no pueden colaborar con intermediarios no registrados.

Las cuatro condiciones de inscripción

La inscripción no es un trámite posterior al arranque: los intermediarios no vinculados solo tienen derecho a ejercer si están inscritos. Cuatro condiciones acumulativas la gobiernan.

  • Sede, domicilio o sucursal en Suiza. Un despacho extranjero que quiera atender a tomadores suizos debe crear antes ese anclaje.
  • Buena reputación y garantías del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la ley.
  • Las capacidades y conocimientos necesarios o, tratándose de empleadores, suficientes empleados que los tengan. No hace falta que cada colaborador esté cualificado, pero sí que lo estén bastantes, y deben seguirse nominalmente.
  • Un seguro de responsabilidad civil profesional o garantías financieras equivalentes.

La tercera condición marca el calendario, porque pasa por un examen.

Formación, examen de habilitación y recertificación

La ley encomienda a las empresas de seguros y a los intermediarios definir normas mínimas de formación inicial y continua por ramo, correspondiendo al Consejo Federal fijar las exigencias en su defecto. Esas normas mínimas entraron en vigor el 1 de octubre de 2024, sostenidas por la asociación suiza de formación profesional en seguros.

El recorrido tiene dos tiempos. Primero hay que superar un examen de habilitación, ofrecido en distintos perfiles: aprobarlo es condición previa para ejercer en el ramo de seguros correspondiente. Después viene un examen de recertificación, al que todos los intermediarios son convocados en línea cada dos años.

La convocatoria de examen fija la fecha de apertura, no al revés. Aprobar el examen de habilitación condiciona el ejercicio en el ramo, y la inscripción condiciona el derecho a ejercer como no vinculado. Un proyecto que empiece firmando mandatos con la idea de regularizar después va en sentido inverso. No acompañamos ninguna construcción destinada a eludir esa secuencia, y si su situación se sitúa en la frontera de las definiciones, diríjase a la FINMA o a un abogado especializado antes de contratar.

Lo que cuesta el registro

La revisión introdujo una tasa de supervisión anual que antes no existía para los intermediarios registrados.

Los importes publicados por la FINMA
Concepto Importe
Registro único, persona física CHF 350
Registro único, persona jurídica CHF 750
Tasa de supervisión anual, importe fijado para 2024 CHF 475

Estos importes no reflejan el coste real de un lanzamiento. La carga está en la formación, en la responsabilidad civil profesional y en la construcción de la documentación al cliente. El procedimiento se tramita en la plataforma de la FINMA, y el intermediario no vinculado debe después rendir cuentas anualmente. No puede anunciarse ningún plazo: depende de lo completo que esté el expediente.

Su correduría en Ginebra

Primero la calificación, después la sociedad

Análisis del estatuto vinculado o no vinculado a la luz de su modelo de remuneración, forma jurídica y redacción del objeto social, constitución e inscripción en el registro mercantil, coordinación del expediente de registro y de la responsabilidad civil profesional, contabilidad, IVA y nóminas del despacho: RISTER® conduce el proyecto en el orden que le conviene.

Solicitar una entrevista
RISTER – Fiduciaria en Ginebra, respuesta en un día laborable.

La sociedad ginebrina: forma, objeto social, gobernanza

La elección de la forma sigue la lógica habitual, con un matiz propio del oficio. La empresa individual no exige capital y se inscribe en el registro mercantil a partir de 100 000 francos de ingresos anuales, pero deja expuesto el patrimonio personal, algo que pesa en una actividad que compromete una responsabilidad profesional. La sociedad de responsabilidad limitada exige 20 000 francos de capital íntegramente desembolsado y encaja en la mayoría de los despachos. La sociedad anónima exige 100 000 francos, de los que al menos 50 000 desembolsados, y se impone cuando entran varios socios o se contempla una cesión de la cartera. Asumimos la constitución en el marco de nuestro servicio de creación de sociedades en Ginebra.

El objeto social merece más atención de la habitual. Debe describir la intermediación de seguros tal como se ejercerá, sin añadir por comodidad actividades sometidas a otros regímenes: el asesoramiento en inversiones y la gestión de patrimonios tienen sus propias leyes y autorizaciones, como detalla nuestra guía para crear una sociedad de gestión de patrimonios en Ginebra. Un objeto demasiado amplio crea apariencia de actividad no autorizada y solo se corrige después mediante escritura pública.

Queda la gobernanza de las competencias. Como la ley permite al empleador cumplir la exigencia contando con suficientes empleados cualificados, la salida de una persona clave puede debilitar la inscripción del despacho. Eso se sigue y se anticipa en el plan de formación.

Información al cliente y divulgación de las remuneraciones

Antes de concluir el contrato, el intermediario informa al tomador sobre puntos precisos: su nombre y dirección, el tipo de intermediación que ejerce indicando si es vinculado o no vinculado y, en su caso, el nombre de las aseguradoras por cuenta de las cuales actúa, cómo acceder a la información sobre su formación, la identidad de la persona responsable en caso de culpa y el tratamiento de los datos.

Para los no vinculados se añade una obligación que toca el núcleo del modelo: informar de las remuneraciones recibidas de empresas de seguros o de otros terceros. Ahí se comprueba si la calificación se sostiene. Quien se presenta como no vinculado, y por tanto actuando en interés del tomador, mientras percibe de una aseguradora una remuneración que no divulga, contradice la definición que sostiene su inscripción. El asunto va más allá de la deontología: es la calificación la que se tambalea, y con ella el derecho a ejercer.

Los errores que hacen caer la calificación

El primero es la acumulación encubierta: atender a unos clientes de forma independiente y a otros bajo mandato de una aseguradora. La prohibición es expresa y una segunda estructura no la sortea.

El segundo es el acuerdo comercial que vacía la independencia: exclusividad de hecho, objetivos de volumen, remuneración condicionada a la colocación de un producto. Nada de ello es ilícito por separado, pero en conjunto contradice la posición de lealtad hacia el tomador.

El tercero es el olvido de la divulgación de las remuneraciones, a menudo por inercia de un mercado que no la exigía antes de la revisión.

El cuarto es arrancar antes de la inscripción, o en un ramo cuyo examen de habilitación no se ha superado.

El quinto atañe a la responsabilidad civil profesional: una cobertura suscrita tarde, o cuyos importes y exclusiones nunca se han confrontado con los riesgos realmente colocados, no cumple con solidez la condición legal.

Preguntas frecuentes sobre crear una correduría de seguros en Ginebra

¿Hace falta una autorización de la FINMA?

No en el sentido de la autorización de una empresa de seguros, sino una inscripción en el registro de la FINMA, obligatoria para los intermediarios no vinculados, que solo pueden ejercer si están inscritos. Desde la revisión, los vinculados ya no se inscriben en principio.

¿Vale la formación española de mediación de seguros?

No. Las exigencias suizas son propias: las normas mínimas entraron en vigor el 1 de octubre de 2024 y requieren superar un examen de habilitación por perfil, cuya aprobación es condición previa para ejercer en el ramo, seguido de un examen de recertificación cada dos años. Los títulos obtenidos bajo derecho español no sustituyen ese recorrido.

¿Cómo se distingue el intermediario vinculado del no vinculado?

La ley describe una posición y no una forma contractual: los no vinculados mantienen relaciones de lealtad con los tomadores y actúan en su interés, y todos los demás se consideran vinculados. Una exclusividad, unos objetivos de volumen o una remuneración condicionada a la colocación de un producto desplazan esa posición. Acumular ambos estatutos está prohibido.

¿Qué condiciones exige la inscripción?

Cuatro condiciones acumulativas: sede, domicilio o sucursal en Suiza; buena reputación y garantías del cumplimiento de las obligaciones legales; las capacidades y conocimientos necesarios o, para un empleador, suficientes empleados que los tengan; y un seguro de responsabilidad civil profesional o garantías financieras equivalentes.

¿Cuánto cuesta el registro?

350 francos para las personas físicas y 750 para las jurídicas como gasto único de registro. Desde el 1 de enero de 2024 se añade una tasa de supervisión anual, fijada en 475 francos para 2024. La formación y la responsabilidad civil profesional se suman a estos importes.

¿Debe revelarse la comisión pagada por las aseguradoras?

Los intermediarios no vinculados deben informar de las remuneraciones recibidas de empresas de seguros o de otros terceros. Se añade al deber general sobre el nombre y la dirección del intermediario, el tipo de intermediación, el acceso a la información sobre la formación, la identidad de la persona responsable en caso de culpa y el tratamiento de los datos.

Fuentes

Conclusión

Crear una correduría de seguros en Ginebra se resume en una cadena donde cada eslabón manda sobre el siguiente. La calificación de vinculado o no vinculado determina la obligación de inscripción. La inscripción exige anclaje suizo, buena reputación, capacidades validadas por un examen de habilitación y responsabilidad civil profesional. Y el mantenimiento de la calificación depende después de la coherencia entre el modelo de remuneración y la independencia proclamada. La forma jurídica y el capital vienen después.

RISTER – Fiduciaria en Ginebra encuadra la calificación y el objeto social antes de la constitución, asume la sociedad y su inscripción en el registro mercantil, y después la contabilidad, el IVA y las nóminas del despacho en el marco de nuestro servicio de administración general, contabilidad, nóminas y fiscalidad. Solo acompañamos proyectos que se sostienen en el tiempo, y lo decimos cuando falta una etapa. Para comentarlo, contáctenos.

Andrés Taracido, experto fiduciario en Ginebra
Escrito por

Andrés Taracido

Experto principal de RISTER®, fiduciaria en Ginebra. Diploma federal de experto en finanzas e inversiones, CIWM, STEP/TEP, CAS en fiscalidad de las pymes, miembro de la IAF.

Más de 25 años de experiencia en el acompañamiento de emprendedores, pymes y estructuras internacionales: constitución de sociedades, fiscalidad, administración y gestión en Suiza.