Crear una fundación en Suiza: marco legal, constitución, fiscalidad y supervisión

por | 24 de Jul de 2026

Una fundación en Suiza (Stiftung) es una persona jurídica sin miembros, regulada por los artículos 80 a 89c del Código Civil suizo, que afecta un patrimonio de forma irrevocable a un fin determinado: se constituye mediante acto notarial, se inscribe obligatoriamente en el registro mercantil y queda sometida a una autoridad estatal de supervisión.

A diferencia de la asociación, crear una fundación en Suiza exige formalidades reales: una dotación inicial —CHF 50’000 en la práctica—, una escritura pública y una gobernanza estable a través del consejo de fundación. A cambio, la fundación suiza ofrece lo que ninguna otra estructura sin ánimo de lucro iguala: credibilidad institucional, permanencia del fin y un marco fiscal favorable para la filantropía. Esta guía recorre el marco legal, las etapas de constitución, los costes, la fiscalidad y la supervisión, con la experiencia de RISTER®, gestoría con 25 años de práctica en Ginebra.

La fundación suiza está regulada por los artículos 80 y siguientes del Código Civil (art. 80-89c CC). Nace de un acto jurídico unilateral: el fundador —persona física o jurídica, suiza o extranjera— destina un patrimonio a un fin especial, mediante escritura pública o disposición por causa de muerte. La fundación adquiere personalidad jurídica con su inscripción en el registro mercantil, que es obligatoria para todas las fundaciones desde 2016, incluidas las familiares y eclesiásticas.

Dos rasgos la distinguen de cualquier otra forma jurídica: no tiene miembros ni propietarios —solo beneficiarios— y su fin es en principio irrevocable. El fundador no puede recuperar el patrimonio aportado, y la modificación del fin solo es posible en condiciones estrictas, a través de la autoridad competente. Esta rigidez es precisamente la fuente de su credibilidad ante donantes, bancos y autoridades.

Requisitos: dotación, sede y consejo de fundación

Tres pilares sostienen la constitución de una fundación en Suiza:

  • La dotación inicial. La ley no fija un mínimo, pero la práctica de las autoridades de supervisión exige un capital inicial de al menos CHF 50’000, proporcionado al fin perseguido. La dotación puede completarse después con donaciones o legados.
  • La sede en Suiza. La fundación debe tener su domicilio en Suiza y disponer de una organización efectiva en el país.
  • El consejo de fundación. Es el órgano supremo: administra el patrimonio, representa a la fundación y responde de la conformidad con el fin. Al menos una persona con derecho de firma debe estar domiciliada en Suiza. RISTER® asume este tipo de mandatos de administración y representación para fundadores internacionales.

Las etapas para crear una fundación en Suiza

El proceso de constitución sigue un orden preciso:

  1. Definición del fin, de los beneficiarios y del plan de financiación.
  2. Redacción del acta fundacional y de los estatutos (fin, patrimonio, organización).
  3. Otorgamiento de la escritura pública ante notario suizo.
  4. Designación del consejo de fundación y, en su caso, del órgano de revisión.
  5. Inscripción en el registro mercantil (nacimiento de la personalidad jurídica).
  6. Asunción de la supervisión por la autoridad federal o cantonal competente.
  7. Solicitud de exención fiscal si el fin es de utilidad pública.

El calendario realista es de varias semanas, dominado por la coordinación entre notario, autoridad de supervisión y administración fiscal. Un expediente bien preparado —estatutos conformes a la práctica de la autoridad, presupuesto plurianual, reglamento del consejo— evita las idas y vueltas que retrasan la mayoría de los proyectos.

Supervisión estatal y auditoría

Toda fundación clásica queda sometida a una autoridad de supervisión: la Autoridad Federal de Supervisión de Fundaciones para las fundaciones de alcance nacional o internacional, o la autoridad cantonal correspondiente para las de alcance local. La autoridad controla que el patrimonio se utilice conforme al fin y aprueba las modificaciones estatutarias.

La fundación debe además designar un órgano de revisión (auditor). La autoridad de supervisión puede dispensar de esta obligación si el balance es inferior a CHF 200’000 durante dos ejercicios consecutivos y la fundación no hace llamamiento público a donaciones. Las cuentas anuales se presentan cada año a la autoridad, acompañadas del informe de actividad.

Fiscalidad y exención por utilidad pública

Por defecto, la fundación paga el impuesto sobre el beneficio y el capital, federal y cantonal. La exención fiscal se concede si el fin es exclusivamente de utilidad pública, la actividad es desinteresada y los fondos quedan afectados irrevocablemente al fin — condiciones examinadas por la administración fiscal cantonal antes de conceder el estatuto. Las donaciones a una fundación suiza exenta por utilidad pública son deducibles para los donantes, lo que convierte a la fundación en el vehículo filantrópico de referencia en Suiza. En materia de IVA se aplican las reglas generales: sujeción a partir de CHF 100’000 de volumen de negocios imponible.

¿Cuánto cuesta crear una fundación en Suiza?

Además de la dotación inicial (CHF 50’000 en la práctica, que sigue perteneciendo a la fundación), el presupuesto de constitución comprende los honorarios del notario por la escritura pública, las tasas del registro mercantil (unos cientos de francos) y los honorarios de acompañamiento profesional: redacción de estatutos conformes a la práctica de la autoridad de supervisión, expediente de exención fiscal, apertura bancaria y organización del consejo. Los costes recurrentes anuales —contabilidad, revisión, informe a la autoridad— deben preverse desde el plan de financiación inicial.

¿Fundación o asociación?

La fundación protege un patrimonio afectado a un fin duradero; la asociación organiza a personas en torno a un proyecto común, sin capital mínimo ni notario. Para un análisis criterio por criterio —miembros, constitución, supervisión, auditoría, uso típico—, consulte la comparación detallada de nuestra guía sobre la diferencia entre asociación y fundación en Suiza. Y si su proyecto es colectivo y operativo, RISTER® también le acompaña para crear una asociación en Suiza.

RISTER® — gestoría en Ginebra con 25 años de experiencia — acompaña a fundadores suizos e internacionales en la constitución y administración de su fundación: estatutos, notario, registro mercantil, exención fiscal, contabilidad y mandatos en el consejo de fundación.

FAQ: crear una fundación en Suiza

¿Cuánto capital se necesita para crear una fundación en Suiza?

La ley suiza no fija un capital mínimo, pero las autoridades de supervisión exigen en la práctica una dotación inicial de al menos CHF 50’000, proporcionada al fin de la fundación. La dotación puede ampliarse después mediante donaciones, legados u otros aportes.

¿Es obligatorio el notario para constituir una fundación suiza?

Sí: la fundación suiza se constituye mediante escritura pública ante notario (o por disposición por causa de muerte) y solo adquiere personalidad jurídica con su inscripción en el registro mercantil. Es la diferencia formal clave con la asociación, que nace de simples estatutos privados.

¿Quién supervisa las fundaciones en Suiza?

Las fundaciones de alcance nacional o internacional dependen de la Autoridad Federal de Supervisión de Fundaciones; las de alcance local, de la autoridad cantonal o comunal competente. La autoridad verifica cada año que el patrimonio se utilice conforme al fin previsto en los estatutos.

¿Puede un extranjero crear una fundación en Suiza?

Sí: el fundador puede ser una persona física o jurídica extranjera, sin requisito de nacionalidad ni de residencia. La fundación debe, en cambio, tener su sede en Suiza y contar con al menos una persona con derecho de firma domiciliada en el país — un mandato que una gestoría como RISTER® puede asumir.

Fuentes

Conclusión

Crear una fundación en Suiza es un proyecto de estructuración patrimonial, no un simple trámite: dotación de CHF 50’000 en la práctica, escritura notarial, inscripción obligatoria en el registro mercantil, consejo de fundación con un signatario residente en Suiza y supervisión estatal permanente. A cambio, ofrece el marco más creíble y duradero del derecho suizo para la filantropía y los fines de utilidad pública, con una exención fiscal alcanzable si el fin es desinteresado. Póngase en contacto con RISTER® para evaluar su proyecto, preparar los estatutos y coordinar el notario, la autoridad de supervisión y la administración fiscal.

Andrés Taracido, experto fiduciario en Ginebra
Escrito por

Andrés Taracido

Experto principal de RISTER®, fiduciaria en Ginebra. Diploma federal de experto en finanzas e inversiones, CIWM, STEP/TEP, CAS en fiscalidad de las pymes, miembro de la IAF.

Más de 25 años de experiencia en el acompañamiento de emprendedores, pymes y estructuras internacionales: constitución de sociedades, fiscalidad, administración y gestión en Suiza.